POSTERGAR
LO INEVITABLE
Vamos
a postergar lo inevitable,
tú
andarás por esta calle como queriendo no encontrarme
y
yo haré lo propio:
iré
por la acera de enfrente agachando la mirada.
Haremos
como si no nos vimos,
como
si cruzando la esquina, movidos por extraños hilos,
no
nos rozamos la piel
y
no sonreímos cómplicemente.
Tú
seguirás de largo, claro, mirando el reloj de pulsera
o
hurgando entre tu bolso.
Yo,
en cambio, silbaré con las manos en los bolsillos
y
haré como si en el cielo viajaran nubes extrañas.
Será
así muchas veces, por ciudades, barrios, por calles distintas
hasta
que no nos aguantemos y digamos que es suficiente.
Pero
haremos eso, actuaremos como si no supiéramos
que
aun evitándonos la mirada,
estamos
para encontrarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario