viernes, 18 de abril de 2014

Reciente Descubrimiento



Aquí existió una palabra
hace 30 millones de años.
Podemos ver el aire fosilizado
y su endeble estructura
fusionada con la roca, hecha una sola,
por los procesos químicos
que devienen con el tiempo.
No era una palabra muy común,
pero es posible analizar su estructura
gracias a lo que ha quedado de ella.
Sin embargo, no podemos precisar,
con exactitud, quién la pronunció
o qué efecto tuvo en su hábitat natural.
Sabemos que se alimentaba de deseos
y que el aliento era necesario
para su pronunciación
y , por tanto, la vida.
Pero, en ningún momento,
nos atrevemos a decir que era
la única en su especie y que,
dada su su incapacidad de adaptación,
no sobrevivió y fue dejada atrás
por otras con mayor arraigo en el ecosistema.
Solo algunas conjeturas,
imposibles de verificar científicamente,
nos disponemos a abordar.
A mí, personalmente, me gusta creer
que esta palabra tan lejana
cumplió su cometido en la tierra
y ahora, debido a su descubrimiento,
podemos imaginarnos
que el lenguaje es más antiguo
de lo que pensábamos
y que tal vez nos trascienda
y se imponga, finalmente,
sobre las demás creaciones humanas.

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